
Para investigar el comportamiento de las paredes de la Acrópolis, el Servicio de Restauración de la Acrópolis, una entidad dependiente del Ministerio de Cultura griego, inició un proyecto de monitoreo basado en instrumentos y mandó instalar una red de los llamados "rejillas de fibra Bragg" en las paredes norte, este y sur. Se trata de filtros ópticos que permiten el paso de ciertas longitudes de onda de luz y reflejan otras. Los sensores altamente sensibles de la red suministran continuamente a un centro de control información sobre el grado de deformación de las paredes y el estado de las zonas especialmente vulnerables. De este modo, se pueden realizar evaluaciones estructurales y establecer límites.
El FBN II se caracteriza por el clip de expansión y el perno cónico. El anclaje destaca por su fácil manejo y montaje rápido: perforar el agujero, introducir el perno con unos pocos golpes de martillo y apretar. Al apretar la tuerca hexagonal, el perno cónico se tira hacia el clip de expansión y lo tensa contra la pared del agujero. La geometría del perno permite una distribución óptima de la carga, lo que permite procesar los anclajes de forma segura incluso cerca de los bordes.
Además de la versión estándar, existe una versión corta FBN IIK con una profundidad de anclaje reducida. El FBN II cuenta con la Evaluación Técnica Europea (ETA) para hormigón no agrietado (Opción 7).
